Señales de advertencia del ciberacoso: crianza de los hijos en el siglo XXI


Hace una generación, el acoso parecía estar principalmente en el campo, pero en el siglo XXI, este comportamiento intimidante e inaceptable es tan probable que ocurra a través de un dispositivo digital como en un columpio. El ciberacoso puede tener lugar en el mundo en línea, pero no es menos dañino que su equivalente en el mundo real. De hecho, el acoso cibernético a menudo se extiende a la vida cotidiana de los niños y es esencial que los padres del siglo XXI estén alertas a las señales de alerta temprana.

Muchos padres, incluso los técnicamente competentes, están reconociendo lentamente los síntomas del ciberacoso, y los primeros síntomas a menudo se confunden con las náuseas típicas de los adolescentes. La adolescencia siempre ha sido difícil y la transición a la edad adulta en la mirada constante de las redes sociales aún puede resultar intimidante. Si te preocupa que tu hijo o hija haya sido víctima de ciberacoso, es fundamental actuar con rapidez y comprender de qué está sufriendo.

El ciberacoso adopta muchas formas diferentes, por lo que los primeros síntomas de alerta suelen ser muy diferentes. Algunas de estas señales de advertencia tempranas pueden ser académicas: un ex alumno heterosexual puede comenzar de repente a obtener malas calificaciones o un estudiante que estaba emocionado por ir a la escuela puede comenzar a poner excusas para quedarse en casa.

Una víctima de acoso cibernético puede faltar a la escuela o meterse en problemas al discutir con otros estudiantes o hablar con las autoridades. Todos estos síntomas son preocupantes y todos requieren un examen inmediato. Ya sea que sea la causa del acoso cibernético o algo más, los padres deben preocuparse lo suficiente como para realizar más investigaciones.

Otros signos de acoso cibernético son de comportamiento y, a menudo, se rechazan porque los adolescentes son adolescentes. Las víctimas del ciberacoso pueden perder interés en las actividades que solían disfrutar, dejar el fútbol o dejar su equipo deportivo favorito. Pueden cambiar sus hábitos alimenticios o de sueño, dejar de comer sus comidas favoritas o saltarse las comidas familiares. Pueden dejar de usar dispositivos digitales, cerrar sus cuentas de redes sociales, separarse de sus amigos en línea o dejar de publicar imágenes o actualizaciones en sus sitios favoritos.

Los padres que experimentan cualquiera de estas señales de advertencia comunes de acoso cibernético deben tomar medidas inmediatas para evitar más daños emocionales, intelectuales y físicos a sus hijos. El ciberacoso puede tener consecuencias terribles en el mundo real, incluido el comportamiento suicida. El tiempo es crucial para abordar el acoso cibernético, y es vital que los padres interesados ​​busquen ayuda de los funcionarios de la escuela, los miembros de la familia y cualquier otra persona que esté dispuesta a ayudar.

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