Qué hacer cuando un niño juega con la comida


En cuanto a la silla, la hora de comer se trata tanto de experimentar la comida como de comerla. Exprimir esas batatas entre los dedos es un experimento científico fascinante, untarlas en una bandeja es un proyecto de arte, arrojar un puño a la pared, una lección de causa y efecto, y comerlas, bueno, es solo una salsa.

Limite la selección y el tamaño de las porciones. Si desea menos descubrimiento y más comida durante una comida, intente ofrecer solo unos pocos dedos a la vez y mantenga las porciones del tamaño de una pinta. Demasiadas opciones y porciones demasiado grandes pueden abrumar a un pequeño comensal.

Establece límites para tirar comida. No le dé mucha importancia si decide jugar con su comida, pero establezca límites en la extensión del caos al comer (entrecerrar los ojos cuando muerde, lanzar suavemente en lugar de la comida, no es tan bueno). Quite la presión de la dieta (déjela comer tanto o tan poco como quiera) y evite las reacciones exageradas que seguramente inspirarán la segunda parte de payasadas. Si hay algo que a los pequeños les encanta más que jugar con la comida, es llamar la atención de la madre para que juegue con la comida.

Dele al bebé una cuchara que pueda sostener. Otra solución sencilla: tu propia cuchara. Probablemente aún no tenga la edad suficiente para manejarlo bien, pero solo saludarlo puede mantenerla interesada, y con la boca abierta, el tiempo suficiente para que puedas colar una cuchara o dos.

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