Identificación de la ansiedad social en adolescentes –

Aunque los trastornos de ansiedad afectan a uno de cada ocho niños, a menudo no se consideran problemas de salud mental en los adolescentes. En particular, el trastorno de ansiedad social puede adoptar muchas formas y puede variar de un individuo a otro, lo que dificulta su identificación.

La mayoría de los padres y adultos rechazan los síntomas de ansiedad solo como timidez o ansiedad en los adolescentes, que finalmente supera a sus hijos cuando crecen. Sin embargo, la fobia social, como a veces se la denomina trastorno, puede empeorar si no se trata y se debilitará con el tiempo. El bajo rendimiento académico, la falta de oportunidades para experiencias sociales significativas y el abuso de sustancias pueden ser indicadores de ansiedad social.

El reconocimiento de la fobia social en los adolescentes es fundamental para su transición a la edad adulta. Los padres y otros cuidadores son responsables de brindarles asistencia.

A continuación, se muestran algunas formas de reconocer los síntomas de la ansiedad social en los adolescentes:

1. Sea consciente de la extrema timidez o incomodidad de su adolescente cuando se convierte en el centro de atención.

Por primera vez, los artistas suelen experimentar temblores, pero la incomodidad extrema, la pasividad o la inactividad cuando pasan a primer plano merecen una mayor investigación. Aunque la mayoría de las personas pueden sentir que esto se debe al miedo de los adolescentes a la vergüenza frente a sus compañeros, no se sienta satisfecho. Tómese su tiempo y hable con su hijo sobre por qué no puede jugar. No use un tono acusatorio para evitar que su hijo se defienda.

2. Preste atención al desempeño académico de su hijo.

Cuando su adolescente de entrenamiento directo comienza a tomar la tarea y los exámenes calificaron B o C, inmediatamente se preocupa de que algo esté mal. Desafortunadamente, la ansiedad social no es tan obvia como la disminución de las calificaciones. La ansiedad social proporciona pequeñas pistas, como la vacilación para hablar frente a la clase, el miedo a que se le pida que comunique información o incluso una negativa total a ser parte de las actividades de la clase. Si es posible, hable con su maestro adolescente sobre sus preocupaciones y pídale que le informe si su hijo tiene alguno de estos comportamientos.

3. Sea consciente de los amigos de su adolescente o de la falta de ellos.

Es común que los adolescentes pasen horas enviando mensajes de texto, yendo a fiestas y eventos, o después de la escuela. Muchos adolescentes serán parte de un grupo grande o tendrán al menos algunos amigos. Sin embargo, los adolescentes con ansiedad social a menudo se aíslan de otras personas o minimizan el contacto. Prefieren ir a clase sin tarea que pedirle la tarea a un compañero. Pueden tener dificultades para hacer contacto visual, iniciar o unirse a una conversación y ser parte de organizaciones escolares.

4. Controle el nivel de confianza de su hijo.

La mayoría de los adolescentes que sufren de ansiedad social duda si son lo suficientemente buenos para otras personas o si se preocupan demasiado por cómo los ven los demás. Su miedo al ridículo o al rechazo se refuerza en sus mentes y, a menudo, buscan signos de percepción negativa en los demás. Este enfoque negativo para conocer a otras personas es tan omnipresente que puede conducir a una baja autoestima y un complejo de inferioridad.

5. Preste atención a las reacciones de su hijo ante situaciones sociales.

Las personas que padecen ansiedad social también muestran síntomas físicos, especialmente si se encuentran en una situación social, como celebraciones familiares o tareas escolares. Los síntomas a tener en cuenta incluyen diarrea, náuseas, sudoración excesiva, palpitaciones y dificultad para respirar. Si su adolescente experimenta alguno de estos síntomas antes o durante un evento social, es posible que tenga ansiedad social.

Según un informe de 2015 del Child Mind Institute sobre la salud mental de los niños, el 80 por ciento de los niños diagnosticados con trastorno de ansiedad no reciben tratamiento. Si su hijo muestra signos de ansiedad, llévelo a un psicólogo para una consulta y un examen completo. Es muy probable que su hijo sepa que sus reacciones a las actividades sociales son irracionales, pero no sabe dónde ni cómo pedir ayuda. Asegurar que los niños reciban el apoyo y el tratamiento que necesitan comienza con sus padres u otro cuidador adulto.

Para obtener más estadísticas sobre la ansiedad juvenil, consulte la Asociación Estadounidense para la Ansiedad y la Depresión.

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