Consejos fáciles de seguridad alimentaria para su hogar


Has protegido los armarios de los niños, has escondido cuchillos afilados y tienes cuidado de mantener tus dedos curiosos fuera de la encimera caliente. Sin embargo, existen otros peligros potenciales en su cocina: las bacterias transmitidas por los alimentos. Cada año hay más de 75 millones de casos de enfermedades transmitidas por los alimentos. Afortunadamente, la mayoría de estos casos son leves, pero potencialmente más graves para un niño pequeño cuyo sistema inmunológico no es tan fuerte como el de los adultos, así que tenga cuidado al preparar la comida (y almacenarla). Así es cómo:

Lava tus manos. Es el consejo de seguridad alimentaria más simple y el más importante. Lavarse las manos con agua caliente y jabón antes de preparar una comida, un refrigerio o un biberón es la mejor defensa contra la propagación de bacterias.

Quédate arriba. Mantenga tablas separadas para la producción y para la carne, las aves y el pescado. Lávelos bien después de cada uso (en el lavavajillas o con agua caliente y jabón) y deséchelos después de una cicatrización excesiva. Las bacterias se esconden (y se multiplican) en pequeñas grietas.

Presta atención a los ingredientes. Nunca coloque alimentos cocidos en el mismo plato (o tazón o tabla de cortar) que solían ser alimentos crudos (especialmente carne, pero también verduras y frutas). Entonces, cuando lleve un plato de hamburguesas a la parrilla, llévese hamburguesas cocidas.

Frote estas superficies. O al menos límpielos con una toallita desinfectante. Las bacterias se multiplican rápidamente, especialmente en las superficies de la cocina, por lo que a menudo estropean sus esfuerzos reproductivos con agua jabonosa o limpiadores desinfectantes. Preste especial atención a las encimeras, el fregadero y la bandeja de goteo, y no olvide las manijas de los electrodomésticos y las tapas de basura.

No te pierdas el paño ni la esponja. Las toallitas húmedas y las esponjas son el caldo de cultivo perfecto para las bacterias. Así que ambos se lavan a menudo. Tire toallas y paños en la lavadora con un poco de lejía. Intente reemplazar los hongos una vez al mes y lávelos entre usos. Puedes ponerlos en el lavavajillas durante la noche. O póngalos en el microondas durante 30 segundos para matar los gérmenes.

Practique el almacenamiento seguro. Desea asegurarse de que los alimentos que le da a su familia sean tan seguros como nutritivos, así que siga estos consejos de seguridad alimentaria cuando almacene las sobras:

  • Frío significa frío (a 40 ° F o menos): Coloque los alimentos que no se servirán o consumirán inmediatamente en el refrigerador. Cuando hayas terminado de comer, envuelve estas sobras y ponlas en la nevera (o congelador). De esta manera, estos residuos estarán seguros para servir nuevamente.
  • Caliente significa caliente (a 140 ° F o más): Al calentar residuos, llene estos gérmenes con una gran cantidad de calor. Cocine en el microondas hasta que esté caliente y al vapor. Calienta las sopas hasta que empiecen a hervir de nuevo.
  • No congele los alimentos: Si ha descongelado algo a temperatura ambiente o lo ha dejado en el refrigerador durante la noche, no lo vuelva a poner en el congelador.

Mantenga seguros los alimentos de su hijo. Ya sea que su pequeño esté tomando leche materna, fórmula o actuando con sólidos, tenga en cuenta los siguientes consejos de seguridad alimentaria:

  • Deseche los restos de leche materna, fórmula infantil o comida enlatada para bebés. La saliva de su bebé (de un pezón o una cucharadita) puede convertir ese recipiente de puré o botella de leche artificial o materna en un caldo de cultivo para las bacterias.
  • Si no usa leche materna, guárdela inmediatamente. Dura hasta cuatro días en el refrigerador (si se almacena a 39 ° F). O puedes congelarlo.
  • Al comprar una fórmula, siempre verifique la fecha de vencimiento y asegúrese de que el recipiente no esté abollado (o goteando). No guarde la fórmula por más de 48 horas en el refrigerador.

Y finalmente, confíe en sus sentidos. Sabrá mejor que nadie si encuentra algo raro con la comida, especialmente si tiene un olor inusual o un color sucio. E incluso si no hay rastros externos, recuerde otro consejo importante de seguridad alimentaria: en caso de duda, deséchelo.

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