Cómo enseñar a los niños pequeños a recoger juguetes


Los niños pequeños tienen una habilidad increíble para hacer un lío; como un tornado humano en un abrir y cerrar de ojos (o eso parece) vierten todo el contenido de los estantes de juguetes en el suelo. Y lo frustrante es que disfrutan del caos; tener tus cosas a mano, donde puedes tocarlas y jugar con ellas, aumenta la diversión y les da una sensación de seguridad.

Pero los juguetes en el dormitorio (y en el pasillo, en el baño, en la cocina, en la sala de estar …) pueden pisarse o tropezarse, dañarse y perder piezas: todas estas son buenas razones para que su niño pequeño aprenda dejar sus cosas.

Lo más probable es que su niño pequeño no crea que esta idea de limpieza es tan buena. Puede convertirlo en un hábito poco odiado probando las siguientes estrategias.

  • Limite la limpieza. Usted y su hijo se volverán locos si tratan de mantener su sombrero desordenado todo el día. Para los niños pequeños, es mejor esperar hasta el final del día y limpiar todo de una vez. Elija un horario constante (por ejemplo, justo antes de lavarse para la cena) y conviértalo en una parte habitual de la rutina diaria de su hijo. Para los niños mayores (menores de 3 años), es una buena idea pedir que se limpie una actividad individual y que se posponga hasta que comience una nueva. Si es un juego o un juego de rompecabezas que hacen juntos, júntelo para que la limpieza también se convierta en parte del juego.
  • Optimice su colección. En lugar de tener todos los juguetes de su hijo disponibles en todo momento, también puede intentar limitar la cantidad de juguetes que salen cada día o semana. Cambiar los juguetes a diario puede ayudar a reducir el desorden y permitir que su hijo se concentre por más tiempo en los juguetes que tiene enfrente.
  • Se Flexible. Si su hijo está construyendo una metrópolis de bloques o aún no ha completado un rompecabezas complicado y quiere continuarlo al día siguiente, déjelo posponer estos proyectos. No deje que el «¡No he terminado!» Gobierne la habitación, pero respete el deseo del niño de permanecer en ella. Puede mantener un rincón o mesa especial para proyectos en curso.
  • Colabora y disfrútalo. Es poco realista (y francamente inútil) esperar que un niño pequeño se encargue de todas sus propias cosas, así que comparta el trabajo; usted puede manejar las tareas más difíciles (poner sus libros de nuevo en el estante) mientras él maneja las tareas de las que es más capaz (perseguir bloques y tirarlos a la basura). Convierta sus tareas en un juego (configure un temporizador de cocina y descubra quién puede terminar primero) o una experiencia de aprendizaje (señale formas o colores al clasificar los juguetes) o cante (cree su propia canción de limpieza que ambos puedan cantar juntos) y hazlo el doble de divertido.
  • Romper el trabajo. En cuanto al niño mayor que está aprendiendo a manejar proyectos de limpieza más exigentes, ayúdelo a ver que al final del túnel de juguetes cubierto, hay luz resolviendo su habitación en partes. Por ejemplo, primero dígale que haga una pila de libros, luego déjelo guardar los bloques y luego pídale que coloque sus camiones en el estante. Si le da uno a la vez, se sentirá menos abrumado.
  • Asegúrese de que haya espacio para todo. También puede ayudar a su hijo a mantener el caos bajo control asegurándose de que haya un área de juego reservada y un espacio de almacenamiento con lugares como cestas, cestas y estantes profundos donde se puedan guardar los juguetes. Los baúles de juguetes pueden ser peligrosos (y no ayudarán mucho con la organización de los juguetes), pero si lo desea, asegúrese de que tenga orificios de ventilación, esquinas redondeadas o acolchadas, y si debe tener una tapa que sea liviana o con bisagras para permanecer abierta.

Por último, no espere la perfección y no olvide elogiar a su hijo por lo que puede hacer. Reconozca su trabajo, dígale el gran trabajo que hace y estará motivado para continuar.

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